Fecha: 07/01/2018
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Miles de autos atascados en la ruta durante 18 horas por intensas nevadas en España

Una gran tormenta de nieve, lluvia y viento cayó inesperadamente ayer sobre la zona central del país en torno a las ciudades de Segovia, Avila y Madrid, tres importantes centros turísticos. Los problemas más graves, de amplias consecuencias, se produjeron en supercarreteras y otras vías de acceso atrapando durante más de 18 horas a miles de automovilistas.

Ante las protestas del público y los comentarios críticos de los medios de comunicación, los responsables del desbarajuste se dedicaron a echarse las culpas unos a otros: las empresas concesionarias, el Ministerio de Fomento y la Dirección General de Tráfico.

Fue una autovía de peaje la AP6 donde los coches y familias sufrieron con más intensidad hasta que más de 300 efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (Ejército), dedicada a tareas de ayuda a civiles, consiguió que la vía quedase definitivamente despejada. Hubo temperaturas de hasta 10 grados bajo cero en algunas áreas.

Los militares repartieron mantas, agua y bebida caliente entre los ocupantes de los turismos atrapados y evacuaron a numerosas personas a los albergues habilitados en las localidades de San Rafael y Villacastín. Enfermos crónicos y bebés fueron trasladados en un todoterreno medicalizado a Segovia, a donde se desplazaron médicos del servicio de urgencia de Madrid y de la Cruz Roja.

Las dificultades que se vivieron en toda clase de vehículos, sobre todo los que transportaban familias, con niños, bebés y ancianos, provocó una ola de indignación en los usuarios, en las redes sociales que muchos afectados usaron para comunicarse pidieron auxilio e informarse, cuando ya era tarde, sobre lo que estaba sucedieron en el gigantesco atasco.

Un jefe de familia explicó a los periodistas: “Estamos miles de personas sin recibir información. Nada, absolutamente nada”, decía por teléfono. “Ni siquiera por la radio o por Internet nos dicen qué están haciendo, qué va a pasar con nosotros. Hace horas que no vemos un quitanieves”. Treviño y su esposa viajaban desde Lugo hacia su casa en Madrid por la AP-6, sobre las 7 de la tarde cuando la Guardia Civil les desvió a la carretera nacional porque la autopista estaba cortada. “Al cabo de media hora estábamos parados. Estuvimos bloqueados cerca de dos horas, hasta que la Guardia Civil volvió a dirigirnos a la autopista. Y aquí seguimos sin saber nada. Estamos a 70 kilómetros de casa y no sabemos cuándo vamos a llegar”. Horas después el vehículo fue movilizado cuando ya se había logrado, con muchas dificultades, abrir la autopista y derivar parte del tráfico hacia otros accesos.

Mónica Lázaro testimonió su pesadilla: veinte horas para transitar entre Salamanca y Madrid. “No me había tocado vivir algo así, ni parecido, nunca. Era el parón sin explicaciones. Me iba haciendo una idea por lo que se contaba en la radio y se apuntaba en redes sociales. Pero en la carretera nadie nos dijo nada”.

De todas maneras, las condiciones meteorológicas adversas mantienen la alerta sobre frío, nieve y la formación de plazas de hielo en las zonas mencionadas, en la mitad norte de la península y en los accesos a la capital española. Protección Civil exhortó a no usar vehículos en las zonas afectadas, todas cruzadas por alturas rocosas con caminos extremadamente resbaladizos. En algunas localidades se improvisaron alberges en colegios cuando ya era de noche, se movilizaron los ayuntamientos y se pidió a los vecinos que colaboraran con mantas, comida caliente, y con otras comodidades.