Fecha: 07/12/2017
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Mundial de básquetbol: Argentina y Uruguay se aseguran la sede conjunta en 2027

La ilusión de Argentina y Uruguay de organizar el Mundial de básquetbol 2023 quedó postergada después
de que la Federación Internacional de este deporte ( FIBA ) decidiera otorgarle hoy la cita de 2023 a la candidatura conjunta de Filipinas, Japón e Indonesia.
 
El trío asiático fue elegido en la sede de la FIBA por delante de la bi-candidatura rioplatenese. Sin embargo, las federaciones de Argentina y Uruguay aseguran que se llegó a un acuerdo para que puedan organizar el evento cuatro año después, en una medida similar a la que adoptó recientemente el Comité Olímpico Internacional , cuando formalizó a París para los Juegos Olímpicos 2024 y avaló a Los Angeles 2028 como siguiente cita olímpicas.
 
Después de un largo proceso de más de un año, la FIBA especificó que la postulación de Japón, Indonesia y Filipinas fue la que se adjudicó la organización de la Copa del Mundo 2023, mientras que Argentina y Uruguay tendrán la posibilidad de recibir el Mundial 2027 como únicos candidatos. Para ello deberán adaptar sus documentos y garantías, y cumplimentar el procedimiento técnico abreviado fijado por la entidad madre. El buró central, una vez realizada esta tarea, estará en condiciones de ratificar la sede en junio del año próximo.
 
"Queremos agradecer a FIBA por la posibilidad que nos brinda de trabajar para organizar la máxima cita mundial en 2027, felicitar a la candidatura asiática por el logro obtenido y agradecer a ambos gobiernos nacionales, sponsors y toda la familia del básquet por haber acompañado con tanto entusiasmo a la candidatura. Sin ese apoyo y soporte constante esto no hubiera sido posible", manifestó Federico Susbielles, presidente de la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB).
 
Más allá de contar ya con un Mundial en Asia -el próximo será en China, en 2019-, la FIBA insistió en el mercado asiático para la Copa del Mundo siguiente. La novedad del Mundial 2023 es que será el primero que se jugará en más de un país. La final tendría lugar en el Philippine Arena, al norte de Manila, con capacidad para 55.000 espectadores.