Fecha: 14/09/2017
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Gran Betraña: Arrestan a un sospechoso por el atentado en Londres y temen otro ataque

Con Gran Bretaña en alerta “crítica” ante el temor de otro atentado inminente que buscan abortar y un día después de la explosión de la bomba química en el tren de Parsons Green, la policía británica detuvo, “en un arresto muy significativo”, a un joven de 18 años que buscaba huir del país desde la terminal de ferry de Dover a las 8 de la mañana del sábado, en el sur del reino. Está siendo interrogado en un departamento el sur de Londres bajo el acta terrorista del 2000.

Al mediodía las fuerzas de seguridad evacuaron el área de Sunbury on Thames, dieron un minuto a sus residentes para irse. Así comenzó una operación que aun continúa en una casa de condado de Surrey, en los Home Counties del reino, donde se han instalado robots y expertos antiexplosivos. La casa pertenece a la madre del detenido en Dover, según fuentes policiales.

Testimonios de los vecinos sostienen que la policía “habría encontrado una bomba” en Cavendish Road, en Sunbury on Thames, después de la evacuación de 200 personas en el área, que fueron trasladadas al Staines Rugby Football Club. Pero nadie dio explicaciones oficiales, cuando fueron recibidos con té y galletitas. Solo les advirtieron que deberían esperar “algunas horas” antes de poder regresar a sus casas y luego, confirmaron a la prensa que estaba vinculado al atentado en Parsons Green. La policía había contactado inicialmente al club para saber si podían recibir a los evacuados. Las fuerzas de seguridad patrullaban el área desde el viernes a la noche, según la observación de los vecinos, en una zona de casas de dos plantas y ladrillos rojizos.


Mojgan Jamali fue una de las personas evacuadas. ”Me dieron un minuto para salir con mis tres hijos chiquitos. Me fui a la calle y los llevé a hacer Shopping porque tengo que entretenerlos. Había muchos rumores, un montón de historias, gente diciendo esto o aquello. Pero yo no sé. Antes la policía vino y me preguntó si podíamos ocuparnos de otra familia en nuestra casa. Es lo que hicimos. Luego volvieron y dijeron que teníamos un minuto para irnos”, contó Mojgan.

La policía ha identificado a través de las cámaras CCTV al sospechoso de haber colocado la bomba en la estación Parsons Green el viernes, en un tren que llegó a las 8.20 de la mañana a este lugar en el sudoeste de Londres. Pero no han dado ha conocer su imagen ni su nombre hasta ahora. Especialistas de seguridad especulan que se han encontrado con una célula y no quieren dar indicios hasta que no encuentren a los otros sospechosos y sus vínculos.

La policía reclama a la gente “continuar con su vida normal y mantenerse calmas pero alertas”. Ante cualquier preocupación o sospecha, deben contactar a la policia. La policía Metropolitana ya ha entrevistado a 47 testigos y visto 77 imágenes de videos aportados por el público del momento del atentado en Parsons Green.

Cuando avanzaban en ese proceso, el presidente norteamericano Donald Trump anunció por Twuitter que Scotland Yard estaba “detrás de los pasos” de los sospechosos. Un acto de indiscreción, que volvió a tensionar el vinculo entre los servicios secretos británicos y Estados Unidos. La primera ministra Theresa May lo discutió con Trump por teléfono.

La ministra del interior Amber Rudd participó en otra reunión de emergencia de Cobra el sábado a la tarde. A la salida describió la detención del joven en Dover como “muy significativa”. ”Es un hombre y debemos estar seguros de asegurarnos todos los materiales que el ha podido recoger” explicó.

Después de dudar a lo largo del viernes, el Centro de Análisis conjunto de Terrorismo aconsejó a la primera ministra elevar el alerta de “severa” a “crítica” el viernes por la noche, ante el temor de que haya acciones de imitación y la probable existencia de una segunda bomba, que es la que están buscando en el allanamiento en Surrey para evitar otro atentado.

Sunbury on Thames se encuentra a solo 37 minutos de tren de la estación de Wimbledon, donde inició su viaje el tren en el que explotó el tarro con peróxido de hidrógeno y luces de navidad como fisibles unidos a un timer, que no detonó en su totalidad. Si lo hubiera hecho, los especialistas consideran que podría haber provocado decenas de víctimas.

La primera ministra May advirtió que se verían más patrullas armadas en las calles de Gran Bretaña, cuando la tradición es que sus fuerzas de seguridad no están mayoritariamente armadas. Muchas actividades de las policías van a ser transferidas a los soldados y a las fuerzas especiales del SAS, que han entrenado a la policía en cómo reaccionar frente a actos terroristas a la hora de disparar.

La comisionada de la Policía Metropolitana, Cressida Dick patrulló ella misma el sur de Londres el sábado junto a los policías, en un intento de generar confianza en la gente.

El alerta se mantiene crítica. Sólo 3 de los 30 heridos en el atentado del viernes continúan en el hospital. El tren tenía capacidad para 1000 pasajeros e iba completo. La mayoría fueron tratados por quemaduras y contusiones por la avalancha en la huida.

El Autoproclamado Estado Islámico se atribuyo el atentado el viernes por la noche y responsabilizó a “un desgranamiento” de su organización como los autores, según su comunicado publicado en AQma, la agencia que distribuye sus acciones.